
Los sensores de NOx (óxido de nitrógeno) miden los niveles de óxidos de nitrógeno en los gases de escape de un vehículo, lo que ayuda a monitorear y controlar las emisiones para cumplir con las regulaciones ambientales y mejorar la eficiencia del motor.
Un sensor de NOx de un vehículo mide la concentración de óxidos de nitrógeno en el sistema de escape, proporcionando datos críticos a la unidad de control del motor (ECU) para optimizar el rendimiento del sistema de reducción catalítica selectiva (SCR), reduciendo así las emisiones nocivas y garantizando el cumplimiento de las normas ambientales.
Un sensor de NOx es fundamental para controlar las emisiones de los vehículos, garantizar el cumplimiento de las normativas y optimizar el rendimiento del motor.
Un sensor de NOx de calidad es importante porque garantiza un seguimiento y control precisos de las emisiones de óxido de nitrógeno.
Pruebas rigurosas para confiabilidad, rendimiento y durabilidad consistentes
MEDICIONES PRECISAS DE NOX CON UNA MAYOR SENSIBILIDAD A 1500 PPM FRENTE AL ESTÁNDAR DE LA INDUSTRIA A 1000 PPM
Diseñado para resistir la exposición a altas temperaturas y ambientes hostiles.
Vehículo eléctrico híbrido
Motor de combustión interna
Vehículo eléctrico híbrido Plug-in
Vehículo eléctrico de batería
Vehículo de pila de combustible